“El exceso de
información va necesariamente acompañado de una pobreza de atención.” (1977-Herbert
Simón).
Poder centrar el
foco de atención y dejar de ocuparnos de otro es una tarea cada vez más
complicada para la mayoría de profesores, sobre todo con adolescentes y niños.
La atención
concentrada mejora el aprendizaje y el rendimiento académico.